Con emojis nos comunicamos ¿mejor?

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Toda tecnología inventa a su época: el fuego, el barco, el ferrocarril, el teléfono… Esta relación entre el ser humano e innovaciones ha llevado a un cambio en la dinámica social y cultural que incluso tiene un efecto en el lenguaje. Hoy no nos comunicamos de la misma forma que hace cinco o diez años, esto gracias al uso de los celulares, computadoras y, por ende, las redes sociales.

En ese sentido, el Dr. Jossman Espinosa docente de tiempo completo de la Escuela de Psicología de CETYS Universidad Campus Mexicali, ha explorado los alcances de las nuevas tecnologías y los canales de comunicación que garantizan, sobre todo una de las mayores novedades: la expresión visual con inmediatez, a través de recursos como los “emojis”; emoticones, stickers, imágenes GIF o los “memes”.

“La manera de comunicarnos ha evolucionado conforme la tecnología se une a la vida de las personas, antes existían las “cartitas” donde usábamos abreviaciones, como un “TQM”, que ahora ha migrado de manera digital” mencionó el académico.

Más allá de la facilidad que ofrecen los recursos gráficos, la forma de hacerlos parte del léxico y la manera en la que se desarrolla la comunicación escrita, cada usuario debe de preguntarse qué está detrás de estos medios de expresión, pues de acuerdo a Espinosa comienza a llegar a un estado donde en el proceso de la comunicación el código del mensaje pierde importancia y reduce la efectividad de la recepción del mismo.

Mientras que antes el lenguaje se construía social y culturalmente, con patrones que se heredaban, se creaban y se recreaban, actualmente, las fuentes han migrado a películas, libros, series, y demás elementos de la cultura popular; solo en la aplicación de Whatsapp hay alrededor de 1,500 emojis disponibles para expresar una emoción y según datos de Facebook al día se envían más de 60 millones de emojis en los mensajes que restan complejidad al ejercicio de la expresión.

Lo anterior, puede ser un desafío para las relaciones sociales que establezca cada individuo, pues no se abren canales de comunicación más profundos; por ejemplo, si se envía “un beso y un corazón”, se simplifica la intención del mensaje: no se sabe si ello, con el contexto alrededor, denota lo mismo para cada persona; son herramientas, para ser más claros, puede contribuir a coartar la expresión y entendimiento de las emociones del otro.

 “Si dejamos nuestra comunicación a los creadores de los GIF, los emoticones y los memes, entonces, realmente no cumplimos con la finalidad de la comunicación: otros dirán qué tenemos que sentir, qué decir, cómo lo sentimos o cómo lo entendemos” concluyó el Dr. Espinosa

Las tecnologías de la información han contribuido a un cambio considerable en la identidad de cada persona y a la construcción de las relaciones a nivel interpersonal y personal, su uso es responsabilidad del usuario, la recomendación es utilizarlos de la mejor manera que le sume a que el mensaje emitido llegue de forma clara y precisa al receptor.

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