Mamá, quiero ser zapatero

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Luis Fernando es un hombre de tez oscura y complexión robusta que trabaja como zapatero en Mexicali, Baja California. En esta ciudad fue donde él nació, estudió en la Escuela Primaria Ing. José G. Valenzuela y en la Secundaria Federal No. 5, hasta que tenía catorce años. A esa edad comenzó su oficio y desde pequeño ha demostrado ser alguien trabajador y que se esfuerza.

“Quería ser zapatero desde que era un niño” declaró Padilla Alonso, además detalló que este es el trabajo familiar, pues su padre y sus hermanos también se dedican a la reparación de calzados.

zapatero-Taller-de-periodismo2Luis Fernando no solo arregla zapatos, también se dedica a la restauración de bolsas y a pintar chamarras. Sobre el tiempo invertido en esta labor, refirió que cada encargo le suele tomar alrededor de dos horas de su día, y que los trabajos tienen un costo que va desde los sesenta pesos hasta seiscientos pesos, según la dificultad.

Padilla Alonso refirió que el trabajo más complejo que él ha tenido en su trayectoria que alberga un par de décadas, son las botas de punta de aguja, precisamente por su diseño.  En promedio, este zapatero cachanilla realiza  cerca de treinta trabajos a la semana.

El taller en el que actualmente labora se llama: “Reparación de Calzado Su Amigo Alonso”, el cual abre de lunes a viernes de ocho de la mañana a siete de la tarde y el sábado de ocho de la mañana a cinco de la tarde y está ubicado en la calle Río Mocorito.

Autor: Roberto Carlos González Retamoza, 16 años, integrante de la 2da. Generación del Taller de Periodismo, ofertado en Preparatoria CETYS, Campus Mexicali.

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