La cadena de valor en la industria de semiconductores incluye varias etapas interconectadas, desde el diseño del chip hasta su integración en productos electrónicos. Comienza con el diseño, seguido por la fabricación (la fase más compleja y costosa), “todas estas fases requieren de alta especialización; luego, los chips se someten a empaquetado y pruebas de calidad antes de ser distribuidos e integrados en dispositivos electrónicos”, explica el Experto CETYS, Dr. Josué López Leyva, docente de tiempo completo en la Escuela de Ingeniería de CETYS Universidad Campus Internacional Ensenada.
“Obviamente, todo el proceso depende del suministro adecuado de materias primas. La cadena de valor de la industria de semiconductores es compleja, global y vulnerable. Su fragmentación geográfica, con etapas realizadas en distintas regiones del mundo, aumenta la eficiencia, pero también el riesgo de interrupciones”. Agrega que también influyen factores como problemas logísticos, tensiones geopolíticas o crisis sanitarias pueden afectar su funcionamiento y poner en peligro la continuidad del sector.
El Experto CETYS destaca que en el caso de nuestro país, la participación en la cadena de valor de la industria de semiconductores es aún limitada, pero estratégicamente relevante. México se posiciona principalmente en las etapas de ensamble, pruebas y manufactura de productos electrónicos que incorporan semiconductores, aprovechando ventajas competitivas como su ubicación geográfica, su base industrial y sus acuerdos comerciales internacionales”.
Sin embargo, en los eslabones de mayor valor agregado, como el diseño y la fabricación de chips, México enfrenta importantes desafíos. Para incrementar su presencia en estas etapas clave, será necesario fortalecer significativamente sus capacidades tecnológicas, de innovación y capital humano especializado.
El Dr. López Leyva agrega que el potencial estratégico de México en la actual y futura cadena de valor de la industria de semiconductores resulta fundamental para diseñar y ejecutar proyectos a corto, mediano y largo plazo que fortalezcan su participación en este sector: “En el corto plazo, México debe enfocarse en consolidar su posición en los eslabones donde ya cuenta con fortalezas comprobadas, como el ensamblaje, las pruebas y la manufactura de productos que integran chips”.
Para ello, el Experto CETYS considera esencial una coordinación efectiva entre el sector productivo, una lógica en la que CETYS Universidad ya participa activamente. Las instituciones académicas y los centros de formación técnica. “Universidades, centros de investigación y organismos de capacitación laboral deben impulsar programas de formación especializada orientados al desarrollo de competencias técnicas clave. Entre ellas se incluyen el corte y la soldadura de componentes, empaquetado de semiconductores, pruebas electrónicas, mecánicas y térmicas, lectura e interpretación de diagramas electrónicos, así como microensamblaje y manipulación de dispositivos de alta precisión”.
A mediano plazo, es indispensable que México avance en el fortalecimiento de capacidades en diseño de chips, así como en investigación, desarrollo e innovación (I+D+i) en el sector de semiconductores. Para lograrlo, se requiere impulsar el desarrollo de competencias clave en áreas como programación, diseño digital y físico, verificación y análisis de eficiencia energética.
En el ámbito de Investigación, Desarrollo e Innovación (I+D+i), el Experto CETYS considera fundamental establecer centros especializados en metrología electrónica, pruebas funcionales, y desarrollo de materiales avanzados. Estos esfuerzos deben orientarse a facilitar la transferencia del conocimiento científico hacia aplicaciones industriales, mediante modelos de maduración tecnológica ágiles y efectivos.
“A largo plazo, México deberá evaluar la viabilidad de incursionar y/o colaborar en la fabricación de obleas, un componente crítico en la producción de dispositivos semiconductores. Esta fase representa uno de los mayores retos tecnológicos de la cadena de valor, pero también una gran oportunidad para posicionar al país en un segmento de alto valor estratégico”, comenta el Dr. López Leyva.
Por ello, el desarrollo de proyectos en la cadena de valor de los semiconductores requiere una visión integral y coordinada que fortalezca las capacidades nacionales existentes. Una planeación adecuada contribuirá a maximizar los beneficios económicos y tecnológicos del sector, al tiempo que favorecerá la permanencia y el desarrollo del talento humano en México, en un contexto de colaboración entre gobierno, industria y academia.
En este contexto, desde el Colegio de Ingeniería de CETYS Universidad se impulsan acciones concretas en coordinación con el Gobierno de Baja California para el fortalecimiento de la industria tecnológica y de semiconductores. Entre estas iniciativas destaca la formación y certificación de su cuerpo docente mediante un programa en inteligencia artificial desarrollado en conjunto con Siemens y la Secretaría de Economía e Innovación de Baja California, cuyo conocimiento se replica directamente en el estudiantado de licenciatura y posgrado.
De manera paralela, egresados de CETYS formados en áreas como Cibernética Electrónica y Mecatrónica ya se están incorporando a empresas líderes del sector, como Qualcomm, lo que refleja la pertinencia y calidad de esta preparación especializada.
A ello se suma el lanzamiento de nuevos programas académicos, como la especialidad en Semiconductores dentro de la Maestría en Ingeniería e Innovación, que fortalecen la formación de capital humano altamente calificado para atender las necesidades presentes y futuras de esta industria estratégica.
El Dr. Josué López Leyva concluye que, el desafío es grande, pero la oportunidad es aún mayor. “México tiene la capacidad de transformar su ecosistema productivo y académico para avanzar hacia etapas de mayor valor agregado, desde el diseño hasta la fabricación avanzada. Este camino requerirá visión, inversión y colaboración entre sectores, pero, sobre todo, una convicción firme de que el futuro tecnológico y económico del país depende en buena medida de su capacidad para evolucionar en esta industria estratégica”, agrega que es momento de reflexionar sobre el papel que queremos jugar en la revolución tecnológica global y de tomar las acciones necesarias para que México no sólo participe, sino lidere en la cadena de valor de los semiconductores.





