Cada 31 de agosto se conmemora el Día Internacional de Concientización sobre la Sobredosis, una fecha que busca recordar a quienes han perdido la vida, combatir el estigma y promover acciones para prevenir nuevas muertes. Hablar de sobredosis también implica reconocer el impacto emocional que estas experiencias generan en las familias.
La Mtra. Ivon Guerrero Ceballos, Directora de los programas de Psicología de CETYS Universidad Campus Mexicali, señaló que una sobredosis puede dejar miedo, preocupación e incertidumbre en los familiares, incluso cuando la persona sobrevive. Cuando ocurre una muerte, el duelo puede incluir tristeza, coraje, culpa, vergüenza, cansancio e incluso alivio.
De acuerdo con el World Drug Report 2026 de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, alrededor de 492 mil personas murieron en el mundo durante 2023 por causas relacionadas directa o indirectamente con las drogas. En México, datos de CONASAMA de 2022 registraron una tasa de mortalidad relacionada con sustancias psicoactivas de 2.6 por cada 100 mil habitantes, mientras que Baja California y Chihuahua alcanzaron 6.3.
Un duelo marcado por emociones diversas
La Experta CETYS explicó que experimentar alivio después de años de crisis, recaídas, conflictos y temor constante no significa amar menos a la persona que murió. Una revisión de literatura realizada en 2019 por la Western Norway University of Applied Sciences documentó precisamente la coexistencia de emociones aparentemente contradictorias en familiares de personas fallecidas por consumo de sustancias.
A estas emociones se suma el estigma, que puede aumentar el aislamiento y dificultar que las familias hablen sobre lo ocurrido. Por ello, concientizar sobre la sobredosis también implica preguntarse cómo acompañar a quienes enfrentan una pérdida.
“Concientizar sobre la sobredosis implica promover información, reconocer factores de riesgo, facilitar el acceso a tratamiento y saber cómo responder ante una emergencia. Pero también implica revisar cómo acompañamos a quienes se quedan”, resaltó la Mtra. Guerrero.
Asimismo, destacó la importancia de contar con espacios donde las familias puedan expresar su dolor sin sentirse juzgadas. Buscar acompañamiento psicológico, acercarse a grupos de apoyo y establecer límites ante comentarios que culpabilicen o minimicen la pérdida puede contribuir al proceso de duelo.
Del mismo modo, la docente explicó que puede ser útil recordar a la persona fallecida más allá de su consumo y permitirse expresar las emociones vividas. Si el dolor persiste, resulta difícil de manejar o interfiere significativamente con la vida cotidiana, es recomendable buscar atención profesional especializada.
Reconocer este tipo de duelo significa comprender que no existe una única manera correcta de vivir una pérdida. En este Día Internacional de Concientización sobre la Sobredosis, hablar de prevención también implica acompañar a quienes se quedan y reconocer que su duelo merece respeto, cuidado y comprensión.

