El papel del psicólogo, al comprender qué ocurre en el cerebro y la conducta de las personas violentas, es clave para diseñar estrategias efectivas. Esto fue parte de lo que se abordó durante la conferencia magistral de la Dra. Feggy Ostrosky Shejet, “Neuropsicología de la violencia: Innovación para la prevención y transformación social”, en el LII Congreso Nacional de Psicología CNEIP 2026, realizado en CETYS Universidad Campus Tijuana.
La profesora de tiempo completo y directora del Laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM, e investigadora del SNI Nivel III, explicó que los estudios neuropsicológicos permiten identificar factores de riesgo y patrones de comportamiento asociados a la violencia, lo que abre la puerta al desarrollo de programas preventivos con impacto social.
“Los psicólogos tenemos las herramientas para entender las conductas violentas. A partir de ese conocimiento, se pueden diseñar intervenciones y programas preventivos que deben implementarse desde distintos ámbitos: escuelas, hogares, gobierno y en la vida pública”, destacó.
La Dra. Ostrosky subrayó que la violencia es un fenómeno multifactorial, influido por variables sociales como la economía, así como por condiciones familiares relacionadas con la crianza, el cuidado y el desarrollo infantil. En este sentido, enfatizó que en México aún existe una brecha importante en materia de prevención.
“Se ha trabajado más en la reacción que en la prevención. Necesitamos fortalecer programas que atiendan los factores de riesgo desde etapas tempranas y con enfoques diferenciados”, señaló.
Con una amplia trayectoria en el análisis de la relación entre el cerebro y la conducta humana, la investigadora ha estudiado perfiles criminales en casos de alto impacto, lo que le ha permitido profundizar en la comprensión de los mecanismos que subyacen a la conducta violenta y su posible intervención, tales como el caso de Mario Aburto y Juana Barraza.
La Dra. Feggy Ostrosky es profesora de tiempo completo y directora del Laboratorio de Neuropsicología y Psicofisiología de la Facultad de Psicología de la UNAM. Cuenta con estudios de maestría y doctorado por la Universidad de Northwestern, en Illinois, y un segundo doctorado en Biomedicina por la UNAM. Es integrante del Sistema Nacional de Investigadores Nivel III y ha liderado organismos como la Sociedad Mexicana de Neuropsicología y la Asociación Latinoamericana de Neuropsicología.
Entre sus aportaciones destaca el desarrollo de la prueba neuropsicológica Neuropsi, incorporada al cuadro básico del IMSS y utilizada a nivel internacional para evaluar alteraciones cognitivas en pacientes con daño cerebral.
El LII Congreso Nacional de Psicología CNEIP 2026 reunió a 1,206 asistentes, de los cuales 781 provenían de Baja California y el resto de distintos estados del país. Durante tres días se llevaron a cabo 353 actividades académicas, entre talleres, conferencias, simposios y presentaciones de libro, consolidando este encuentro como uno de los más relevantes para la psicología en México.

