Por: Martha Mendoza, Brenda Flores y Mariel Alejandre, estudiantes del Diplomado en Liderazgo para Directivos de CETYS Universidad
Las becas universitarias representan un factor clave para garantizar el acceso, la permanencia y el éxito académico de estudiantes provenientes de diversos contextos socioeconómicos. Al brindar estabilidad económica, reducen barreras educativas, promueven la equidad y favorecen la diversidad en las instituciones de educación superior. Contar con programas de becas que acompañen al estudiante a lo largo de su trayectoria académica contribuye no solo a un mejor desempeño escolar, sino también a la formación de profesionistas mejor preparados y con mayores oportunidades de desarrollo.
Diversos estudios respaldan esta relación positiva. Castillo, Chávez y Zúñiga (2017), en una investigación realizada en la Universidad del Norte (Perú), identificaron que 99.5% de los estudiantes becados aprobaron el semestre académico, además de registrar promedios de calificación superiores respecto a quienes no contaban con apoyo financiero. Estos datos evidencian que las becas inciden directamente en el rendimiento académico, el desarrollo intelectual y la permanencia estudiantil, elevando las tasas de finalización de estudios.
Si bien los modelos de becas responden a la misión y visión de cada institución, existen principios fundamentales que deben guiar su implementación:
- Equidad: garantizar que cualquier estudiante con mérito y necesidad pueda participar en procesos de selección justos.
- Transparencia: contar con criterios claros, mecanismos de control y procedimientos formales de asignación.
- Sostenibilidad: asegurar la continuidad del apoyo mediante la colaboración entre instituciones educativas, sector privado y gobierno.
Trayectorias de éxito impulsadas por una beca
Los programas de becas también se reflejan en trayectorias profesionales destacadas. Entre los egresados de CETYS Universidad se encuentran casos como el de Mónica Guerrero, Ingeniera Industrial (1999), actualmente Directora en Collins Aerospace, y Emma Ibarra, egresada de Administración de Mercadotecnia (2003), hoy Presidenta de APEC Ensenada y consultora independiente. Estas historias muestran cómo el apoyo educativo puede traducirse en liderazgo, impacto profesional y contribución social.
Las becas no solo alivian la carga económica de las familias, sino que fortalecen la motivación, la permanencia y el compromiso académico de los estudiantes. Asimismo, amplían sus posibilidades de elección profesional, permitiéndoles optar por áreas de alta demanda o de vocación personal sin que las limitaciones económicas condicionen su futuro.
Atender la dimensión social de la educación superior es fundamental para que el talento no se vea truncado por factores económicos. Cuando los programas de becas se gestionan con responsabilidad, se convierten en un motor de movilidad social, excelencia académica y desarrollo colectivo, beneficiando no solo a los estudiantes, sino también a la sociedad en su conjunto.




