En el marco de la XXXV Asamblea Ordinaria de la Asociación Mexicana de Escuelas de Diseño, ENCUADRE, celebrada en Cancún, Quintana Roo a finales de febrero de 2026, se realizó el foro “Diseño desde el Origen. Razón Abierta y corresponsabilidad ética en el diseño”, un espacio de diálogo académico que reunió a especialistas para reflexionar sobre el sentido del diseño ante las tecnologías emergentes.
La Dra. Diana Robinson, profesora asociada de CETYS Universidad Campus Internacional Ensenada, y enlace del Centro de Excelencia en Competitividad y Emprendimiento de la escuela de Administración y Negocios, participó como ponente en este foro, cuya finalidad fue, definir el papel de la razón abierta en el diseño contemporáneo y construir una postura compartida sobre cómo debe preservarse la figura del profesionista de diseño frente a la inteligencia artificial y otras tecnologías emergentes.
Este foro aportó un diálogo interdisciplinario desde la perspectiva de la “Razón abierta”, entendida como una racionalidad que no se limita a lo técnico o instrumental, sino que integra dimensiones científicas, filosóficas, éticas y culturales.
“Esta noción busca una síntesis de saberes que permita comprender la realidad en su totalidad, evitando tanto el reduccionismo tecnológico como un humanismo desconectado de la investigación científica. Bajo este marco, las discusiones se organizaron en cuatro fases temáticas: marco conceptual, tecnologías emergentes, identidad humana del diseñador y reflexión ética”, explicó la Dra. Diana Robinson.
Además, la Dra. Robinson subrayó que el diseño se entiende como una actividad situada dentro de sistemas sociales y culturales complejos, donde la práctica técnica queda en un segundo plano. Destacó que la profesión del diseño atraviesa una transformación.
“El profesionista en diseño es un facilitador, un estratega que construye soluciones consciente del impacto de sus decisiones, con pensamiento crítico y capacidad de comprender su práctica en diálogo con su comunidad y el contexto local, regional, nacional, e internacional. Cada decisión creativa se reconoce como una acción con implicaciones humanas y sociales, cuya responsabilidad forma parte constitutiva del ejercicio profesional”. La Inteligencia Artificial (IA) debe comprenderse como una herramienta que automatiza procesos y amplifica la capacidad exploratoria, pero no sustituye la dimensión estratégica del diseño.
En este contexto, explicó que el rol del diseñador evoluciona a estratega capaz de planear, interpretar y otorgar significado. Lo que permanece esencial, más allá de la herramienta tecnológica, es la ética, el pensamiento crítico, la visión estratégica y la comprensión contextual. Asimismo, planteó que la formación en diseño debe actualizarse para incluir el dominio de tecnologías generativas y la comprensión de sus implicaciones legales y sociales, sin perder de vista la dimensión humanista de la disciplina.
En lo referente a la identidad humana del diseñador, la Dra. Robinson sostuvo que el diseño configura imaginarios y comunica visiones del mundo. Cada interfaz, narrativa visual o sistema, transmite valores y orienta comportamientos. El profesionista en diseño interpreta la realidad y crea experiencias que influyen en la manera en que las personas comprenden y habitan el mundo. Integra dimensiones culturales, técnicas, éticas y simbólicas para construir marcos de sentido.
Advirtió que, sin la mediación del diseño, “podrían proliferar soluciones técnicas descontextualizadas y carentes de responsabilidad ética”. El diseñador(a), afirmó, coloca a la persona en el centro y dota de sentido humano a la comunicación. Reflexión ética La cuarta fase abordó la reflexión ética más allá de normas o regulaciones. En su participación, Robinson propuso principios orientadores como: el contexto, la pertenencia, la empatía, la capacidad de asombro y el empoderamiento. En este sentido, afirmó que ningún valor debe delegarse a la tecnología: la técnica es uninstrumento, y la orientación ética pertenece al sujeto.
El foro concluyó con una invitación a fortalecer la corresponsabilidad académica e institucional frente a los desafíos tecnológicos y sentó las bases para el diálogo y la discusión en mesas de trabajo, donde los integrantes de la asamblea analizaron el rumbo de la profesión del diseño y los retos que enfrenta su enseñanza en las universidades de México.

