Mohamed Ramos Granados es el nuevo entrenador en jefe del equipo de Básquetbol Varonil División I de Zorros de CETYS Universidad, conjunto que participa en la Asociación de Básquetbol Estudiantil (Liga ABE).
Luego de ser parte de los equipos de TEC Puebla e Hidalgo, el “Coach Moha” llega a Mexicali, donde tiene mucha historia personal, tanto con la ciudad como con la institución educativa.
“Me siento como si regresara a casa. Mi mamá vivió aquí alrededor de veinte años en la Colonia Nueva. Mi hermana jugó para CETYS y yo jugaba con alumnos de CETYS en los torneos del Uninvitaver” nos comentó el coach.
Incluso en su etapa de jugador profesional, cuando venía a Mexicali, entrenaba en el Gimnasio de CETYS y hace dos años cuando trabajó en TEC Hidalgo y vio de nuevo el Gimnasio en una de las giras deportivas, algo le movió en su interior.
“Yo me la pasaba aquí en verano tirando en la temporada para la Liga Profesional, tengo muchas amistades aquí; Mexicali es un lugar que a pesar del calor me gusta, es una frontera diferente a otras fronteras de México, tengo amigos que son coaches en Calexico y en El Centro (California), hay mucha cercanía por muchas cosas”, comentó.

Mohamed fue jugador profesional por catorce años y desde 2010 ha sido entrenador. Trabajó con selecciones de Quintana Roo y Guatemala, además de trabajar ocho años en Catar con la Federación de Básquetbol y en Catar Foundation, también llamada Education City.
Respecto al presente del equipo de Zorros, el nuevo estratega señaló que el primer paso será construir una identidad sólida antes de hablar de resultados.
“Respeto mucho la cultura de cada entrenador. Yo quizá soy diferente, pero quiero que los jugadores empiecen a absorber mi cultura”, señaló.

Asimismo, reconoció que el equipo enfrenta un reto importante al ubicarse en la parte baja de la clasificación, aunque considera que esa situación representa una oportunidad para crecer.
“Estamos en un lugar en el que a nadie le gusta estar, prácticamente peleando por no descender, pero también es un escenario que te obliga a trabajar más. Quiero que ellos crean y entiendan que esto es un equipo y que todos son importantes.

“Para mí siempre es un círculo: no hay nadie arriba de ti, no hay nadie debajo de ti, no hay nadie enfrente ni detrás. Somos un equipo que tiene que estar unido y sólido. Si el vestidor está sano, el equipo vuelve a competir. Habrá mucho trabajo de psicología, de confianza y de enseñanza. Va a ser un reto muy bonito”, concluyó.



