Los tiempos aparecen indicados al inicio de cada sección. Durante ese lapso solo se pueden contestar las preguntas correspondientes a esa parte. Si terminas antes, puedes revisar tus respuestas, pero no está permitido avanzar a otra sección.
Cada área incluye preguntas de dificultad creciente, comenzando con reactivos más sencillos y avanzando hacia otros más complejos.
Se obtiene crédito por cada respuesta correcta, sin importar el nivel de dificultad. Se recomienda no invertir demasiado tiempo en preguntas muy complicadas. Trabaja con rapidez, pero cuidando la precisión.
La prueba evalúa habilidades desarrolladas durante tu formación. No es necesario estudiar contenidos nuevos a última hora; repasar los conceptos y ejemplos de esta guía te dará mayor seguridad.
Responder al azar probablemente no afecte tu puntuación, pero si puedes descartar opciones, elegir entre las restantes te beneficiará. En promedio, quienes obtienen puntajes medios o superiores contestan correctamente entre el 40% y 60% de los reactivos.
El cuadernillo es para uso personal: puedes hacer anotaciones y cálculos en él. Sin embargo, recuerda que solo se calificarán las respuestas que traslades a tu hoja oficial.
🖨️ Proceso de calificación y Hoja de Respuestas
Las respuestas se evalúan mediante un lector óptico. No se considera el procedimiento seguido, únicamente la opción marcada. Por ello, practicar con simuladores interactivos de hojas de respuestas resulta muy útil para dominar el llenado correcto de los óvalos. Es fundamental cuidar la hoja:
- No marcar dos opciones en un mismo renglón.
- Evitar marcas o rayones fuera de los espacios indicados.
- Ennegrecer correctamente la letra elegida, llenando todo el círculo de forma sólida.