{"id":49545,"date":"2013-04-05T00:00:00","date_gmt":"2013-04-05T07:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/vocetys.mx\/humor-negro-y-cochinadas-2\/"},"modified":"2016-07-14T20:40:49","modified_gmt":"2016-07-15T03:40:49","slug":"humor-negro-y-cochinadas-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/humor-negro-y-cochinadas-2\/","title":{"rendered":"Humor negro y cochinadas"},"content":{"rendered":"<p>Vientres m&aacute;s que imperfectos, maltrechos; dientes podridos e inmundos; abundantes vellos sin orden ni intensi&oacute;n de retirada y axilas sudorosas; orejas y hocicos nauseabundos: criaturas repulsivas con figuras de un perro chihuahua psic&oacute;tico y un gato ben&eacute;volo a un extremo poco conveniente para su propia &iquest;persona?, criaturas que forman parte de nuestra infancia, y que est&aacute;n de visita en la galer&iacute;a del Centro Estatal de las Artes hasta el 7 de abril en la exposici&oacute;n de un coleccionista particular que ha llamado a esta muestra &quot;La asquerosa y repulsiva colecci&oacute;n perdida de Ren y Stimpy&quot;.Ya todos sabemos que a los que fuimos ni&ntilde;os en los 90&acute;s nos encanta alardear de la originalidad de los dibujos animados de entonces, pero en nuestra defensa debo a&ntilde;adir que m&aacute;s que la dedicaci&oacute;n y tiempo necesarios que se les inyectaba a aquellas animaciones, es posible encontrar en ellas historias atrevidas, exc&eacute;ntricas y hasta de cr&iacute;tica social,  como el caso de Ren y Stimpy, que le vali&oacute; en cierto momento a su creador John Kricfalusi el rechazo no s&oacute;lo de padres de familia, sino en de la cadena Nickelodeon, casa televisiva que albergaba al show del can y el felino.Esta y otras series animadas de la &eacute;poca como &quot;Monstruos de verdad&quot; y &quot;La Vaca y el Pollito&quot;, ocuparon un importante lugar en las mentes j&oacute;venes de fin del siglo XX, quienes am&aacute;bamos la repulsividad e irreverencia de sus personajes y situaciones sin comprender del todo los momentos de neurosis, miseria y horripilaci&oacute;n mostrada en cualquiera de estos programas. Este tipo de expresiones de exaltaci&oacute;n de cierto desequilibrio mental, emociones intensas y situaciones grotescas no son nada nuevo en el mundo art&iacute;stico, para comprobarlo basta con ver &quot;Un perro andaluz&quot; de Luis Bu&ntilde;uel, presenciar la representaci&oacute;n  de &quot;Psicosis de las 4:48&quot; de Sarah Kane, leer las obras del marqu&eacute;s de Sade o la recopilaci&oacute;n del poeta surrealista Andr&eacute; Breton llamada &quot;Antolog&iacute;a del humor negro&quot;.En lo que respecta a otro grupo de series animadas de los 90&acute;s menos inquietas gr&aacute;ficamente y menos inquietantes argumentalmente encontramos ejemplos como &quot;Oye Arnold&quot;, y &quot;Daria&quot;, que puede decirse de estas que a pesar de entrar dentro de la categor&iacute;a de animaci&oacute;n muestran temas de la vida del joven com&uacute;n de una manera m&aacute;s adulta que las series de su tipo; personajes que se enfrentan a situaciones que la idealizaci&oacute;n de la juventud no permite que muchos adultos asimilen la importancia de los cambios en esta etapa.Los protagonistas de estas series son inteligentes, diferentes y buscan su lugar en el mundo. Arnold desde un barrio multirracial a cargo de sus abuelos debido a la muerte de sus padres se enfrenta muchas veces a situaciones dif&iacute;ciles que debe asumir con madurez, y su compa&ntilde;era Helga que lidia con sus sentimientos hacia &eacute;l y la incomprensi&oacute;n en casa; Daria, cuyo mayor tesoro es su mejor amiga Jane usa una estrategia distinta para salir lo mejor librada posible de un entorno que es a todas luces poco coherente y superficial, lo cual mantiene la inconformidad de la protagonista: s&oacute;lo quiere leer en paz y que no se metan con ella.Algo tuvieron los 90&acute;s, todas las &eacute;pocas lo han tenido, las series animadas representativas de entonces nos han dejado una reconciliaci&oacute;n con lo grotesco y lo crudo, parte de la naturaleza humana, de nuestros deseos ocultos y nuestros problemas y comunes. Nos dejan, adem&aacute;s, un mensaje de que no somos de cristal como para rompernos con cualquier golpe, que somos capaces de soportar las situaciones dif&iacute;ciles y salir avante de ellas, recuperando la integridad que a veces las circunstancias hacen tambalear; que en la imperfecci&oacute;n no hay nada de malo, sino que es parte de nosotros, y al ser perfectibles tenemos la oportunidad de buscar siempre bienes morales m&aacute;s altos.&nbsp;Para complementar:&quot;Psicosis de las 4:48&quot; de Sarah Kanehttps:\/\/aquariablog.files.wordpress.com\/2010\/08\/4_48.pdf&quot;I Miss You&quot; de Bj&ouml;rkhttps:\/\/www.youtube.com\/watch?v=IKSoBJ8WirE &nbsp;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8212;&#8211;Si eres estudiante de CETYS Universidad, Campus Mexicali y te interesa participar en esta secci&oacute;n, manda un correo a paulina.buendia@cetys.mx.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Vientres m&aacute;s que imperfectos, maltrechos; dientes podridos e inmundos; abundantes vellos sin orden ni intensi&oacute;n de retirada y axilas sudorosas; orejas y&#8230;<\/p>\n","protected":false},"author":26,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[110],"tags":[],"class_list":["post-49545","post","type-post","status-publish","format-standard","hentry","category-academia"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49545","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/users\/26"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=49545"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/49545\/revisions"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=49545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=49545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.cetys.mx\/noticias\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=49545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}