Los costos ocultos

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Es frecuente que los emprendedores inicien sus negocios en sus casas, con la intensión de probar si el producto tendrá aceptación en el mercado. Una vez que cuentan con cierta demanda y sienten que pueden empezar a expandirse o crecer, buscan formalizar el negocio, salirse de sus casas para darle al negocio su propio espacio. Esta forma es muy buena, y muy recomendable. Sin embargo es importante que tengamos en cuenta ciertas consideraciones en cuanto a los costos, para no incurrir en errores. Los cuales nos pueden llevar a poner un precio inicial muy bajo, propiciado por los costos ocultos que conlleva tener el negocio en casa. Y que cuando reconozcamos esos costos y se impacten en el precio, éste se aumente. Lo que probablemente no le agradará a los clientes, ocasionando que la demanda descienda.

¿A qué costos nos referimos? A aquellos costos como la renta del local, que mientras estamos en casa no pagamos, pero que cuando  nos expandamos sí sucederá. O como la depreciación de nuestro carro o computadora, o cualquier otro activo fijo, como maquinaria, estufa, horno, etc. Que normalmente utilizamos el que tenemos en casa y que cuando pongamos el negocio más formal tendremos que comprar y por lo tanto se estará incurriendo en un costo por la depreciación del mismo.

El sueldo del emprendedor es otro gasto que no se impacta normalmente en el costo y precio del producto. Lo que permite dar un precio menor ya que el sueldo será la ganancia de la venta. Sin embargo, el sueldo es un gasto y/o costo directo del producto. Vayamos por partes: normalmente para determinar el precio de un producto, sumamos todos los costos que se incurrieron para realizar el producto y a eso le agregamos un margen de ganancia, el porcentaje que queremos ganar respecto del costo total del producto. Cuando no incluimos los costos ocultos que estamos comentando, como el sueldo o cualquier otro, determinamos un costo bajo, digamos que determinamos 100 pesos de costo total por producto y queremos ganar el 30%, el precio se determina en 130 pesos (A esta situación se le conoce como autoempleo). Considerando que nuestro sueldo es lo que ganamos el costo real del producto debiera ser 130 pesos y a eso incrementarle el margen de ganancia deseado.

¿Qué implicaciones trae este tipo de situación? Pudiéramos pensar que no pasa nada, que las ganancias por producto es lo que queremos ganar y está bien, sin embargo cuando decidimos salirnos de nuestra casa para poner el negocio en un local, o tengamos la necesidad de contratar a un empleado para que se dedique a la producción porque el emprendedor ya se encuentra en labores de administración, en ese momento se tendrá que incrementar el costo y por ende el precio. Esto es lo que hace en algunas ocasiones que al expandirse o formalizarse los negocios quiebren. Porque cuando ya se impacta el costo oculto, y el precio se incrementa, perdemos atractivo frente a los competidores y el cliente puede dejar de preferirnos.

Mtra. Reina Alicia Castro Camacho.

Maestra de Planta en la Escuela de Administración y Negocios.

CETYS Universidad, Campus Tijuana.

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