¿Las Candidaturas Independientes son una buena alternativa?

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Por muchos años, se solicitaban las candidaturas por personas ajenas a un partido político para que llegasen a ocupar un puesto de servidor público o llegaran a servir de representante de un estado o municipio. Lamentablemente, aunque suene muy bien esta propuesta de democracia moderna, en donde ya no importa tanto el partido político sino el candidato, se pueden ver a simple vista algunos puntos que no quedan del todo claros en cuanto a las candidaturas independientes, por lo que puede que no estén haciendo un favor a la democracia de México sino fomentando la desigualdad y mostrando que “cualquier” persona puede gobernar.

¿Y qué pasaría si alguien no conocedor de política llegara a ocupar alguna gubernatura o presidencia de la república? Primero que nada, “se debilita el sistema representativo; se pone en peligro a las instituciones electorales y se abre la puerta para que lleguen personas sin experiencia.”(Galindo, 2013)

Un aspecto que se debe de mostrar a la luz son los beneficios que se les otorgan a los candidatos independientes y/o ciudadanos, y a los candidatos de partido. Analizando la carrera política del dos veces candidato a la Presidencia de la Republica, Andrés Manuel López Obrador, se puede apreciar el hecho de que ha representado por más de 12 años a partidos de izquierda, obviamente defendiendo como candidato ideales de izquierda, al igual que la mayoría de los candidatos ciudadanos, entonces: ¿Qué le ha impedido cambiarse de candidato partidista a candidato ciudadano?, ¿Recibirá mayores ingresos siendo un candidato de partido?

Otro punto que se debe de fortalecer en este tipo de candidaturas es que: “es necesario que los estados establezcan barreras de entrada, requisitos o modalidades para las candidaturas independientes” (Espinosa, 2015, párr. 3), cabe resaltar que la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en su artículo 35 estipula “el derecho del ciudadano mexicano a votar y a ser votado en una elección” (Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, Art. No. 35, 2017), sin embargo, es necesario que se logre crear un filtro, que implique que los aspirantes a las candidaturas cumplan con diferentes tipos de requisitos, uno de ellos que sean personas conocedoras de la política mexicana y que propongan ideas benéficas para la ciudadanía.

En la política un cambio no lo puede hacer una sola persona sino una mayoría, y la mejor forma de hacerlo es no votando por los mismos partidos que conocemos desde hace 80 años, en ese entonces sí existió un cambio,  pero tanto poder los ha cegado del principal objetivo que es: gobernar para una población de miles e incluso de millones de habitantes. Por lo cual, sería más conveniente invertir más en el desarrollo de los partidos políticos, en que se realicen más filtros de entrada, y que sus mejores militantes representen a su partido en el poder legislativo.

Retomando el punto anterior de que una persona no puede hacer un verdadero cambio, está más que claro que un gobernante del ejecutivo no puede generar cambio razonable por sí solo, depende también de un congreso, y es ahí donde se concentra el verdadero problema, ¿Qué diputados o senadores aprobarán las propuestas de una persona que no es de su partido? ¿Llegarán ellos influirlo a él?

Otra cuestión que debe de ser revisada es la recolección de firmas, pues la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales, estipula que: un aspirante a candidato independiente a la presidencia de la república requiere recabar por lo menos el 1% del electorado nacional que apoyen su candidatura dentro de  un periodo de 4 meses”, mientras que los partidos políticos solo necesitan recabar el 0.26% de firmas del electorado nacional para obtener su registro. Por lo cual parece ser que “resulta más fácil formar un nuevo partido que competir una candidatura independiente” (Holguín, 2014).

En las campañas electorales un aspecto muy importante es el apoyo económico que se da por parte del Instituto Nacional Electoral a los partidos contendientes en las elecciones y a los candidatos independientes. En marzo de 2015, el INE aprobó un presupuesto en donde un candidato independiente podía llegar a recibir hasta 1.2 millones de pesos para financiar su campaña, mientras que el Partido Revolucionario Institucional le fue aprobado un presupuesto de 306.7 millones de pesos para apoyar sus diversas campañas. Por esto, aunque un partido político tiene más campañas que financiar, en cuanto a recursos, el candidato de partido se pone por encima del candidato independiente común que no tiene los medios propios necesarios para financiar su campaña con el mismo presupuesto que un candidato de partido.

La idea de las candidaturas independientes no debe de ser erradicada pero si reforzada, pues es similar al socialismo. Ambos temas pueden estar bien fundamentados, sin embargo un aspecto es presentarlo en texto y otro muy diferente es aplicarlo en la vida cotidiana, en el tiempo y espacio correspondiente.


Jesús Alejandro González Chávez, integrante de la 1ra. Generación del Taller de Periodismo, ofertado en Preparatoria CETYS, Campus Mexicali.
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