La relevancia y pertinencia de hacer ciencia relevante y pertinente

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A casi dos décadas de la llegada del siglo XXI, la estructura y dinámica socioeconómica mundial experimentan, más que nunca, un conjunto de transformaciones que ponen al descubierto un cambio de época. Una etapa en donde el desarrollo basado en actividades convencionales, comparten el escenario con una economía de crecimiento vertiginoso, naturaleza intangible y estructura global, cuya base es la creatividad, la innovación y el conocimiento.

Este escenario exige de las Instituciones de Educación Superior la renovación de su compromiso con la producción de conocimiento científico relevante y pertinente. Es decir, surge la necesidad de revalorar su función sustantiva de investigación, garantizando su rigor científico, pero también su utilidad a la sociedad.

En este contexto, las Instituciones de Educación Superior, tanto públicas como privadas, se ven en la necesidad no solo de duplicar sus esfuerzos para estimular la actividad científica, sino también de reflexionar sobre el impacto deseado, generando mecanismos y estrategias que logren alinear dicha actividad con las necesidades de la región que las auspicia.

En el caso de la ciudad de Ensenada, esta ha construido, durante cinco décadas, una trayectoria importante en lo que a producción de conocimiento se refiere. La presencia de importantes Instituciones de Educación Superior que albergan centros e institutos científicos, la han dotado de una vocación académica que la han clasificado como una ciudad intensiva en conocimiento.

Entidades como el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada –el mayor centro CONACYT del país–; el Instituto de Investigaciones Oceanológicas y el Instituto de Investigación y Desarrollo Educativo, ambos de la UABC; el Centro de Nanociencias y Nanotecnología y el Instituto de Astronomía de la UNAM, así como el recién creado Instituto de Investigación en Innovación, Emprendimiento y Cambio Social (INNSIGNIA) de CETYS Universidad, son algunos ejemplos de las esfuerzos de estas instituciones por estimular la producción de conocimiento científico en la región.

No obstante, estos mecanismos institucionales ahora enfrentan el reto, no solo de seguir garantizando la calidad de sus investigaciones, sino de lograr desencapsular el conocimiento generado y acercarlo a los diferentes sectores de la sociedad, con los cuales se generen espacios de innovación conducentes al desarrollo, progreso y bienestar de la región.  Este es un reto añejo que cada institución ha decidido enfrentar en momentos, y con estrategias y esfuerzos diferenciados. Tal vez sea momento de unificar visiones y generar una estrategia que logre integrar los esfuerzos de todo el sector científico para intensificar la socialización y el aprovechamiento regional de todo el valor que guarda este conocimiento.

 


Autor: Mayer Cabrera: Doctor en Estudios del Desarrollo Global y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Actualmente es Profesor Investigador del Colegio de Posgrado en Administración y Negocios de CETYS Universidad, y dirige el Instituto INNSIGNIA de esta misma Institución.

Su línea de investigación se enfoca en el análisis de la innovación en las industrias culturales y creativas, así como en los entornos científico y social.

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