Espera nada y ama todo

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Cuántas veces no hemos escuchado la frase “No esperaba eso de ti”, “Tú no eras así”, “¿Por qué cambiaste?”, ese tipo de frases me generan una enorme frustración, principalmente porque creo que el ser humano es un ser cambiante que no está destinado a comportarse de la misma manera, ni a tener los mismos intereses, y mucho menos a llenar las expectativas de nadie.

Reflexionando lo anterior, me he dado cuenta que uno de nuestros mayores problemas, el principal generador de nuestras desilusiones y tristezas es: el esperar siempre algo. Por mucho tiempo nos han dicho que debemos tratar a los demás como nos tratan a nosotros y viceversa, sin embargo, creo que poner esa serie de condicionantes no nos lleva a un sentimiento de amor puro, y mucho menos a una vida plena.

Yo sí creo que para amar a los demás tenemos que primero amarnos a nosotros mismos. Lamentablemente, nunca nos enseñan cómo. Nos suelen decir que le debemos dar más importancia a nuestra luz que a nuestra sombra, pero desde mi perspectiva, lo único a lo que eso nos lleva es a rechazar una parte importante de nosotros mismos.

Si buscas amarte, comienza aceptando tus peores defectos y cualidades, situándote en el aquí y el ahora, de manera que no deberías amarte más o menos si triunfas o si fracasas. Si buscamos encontrar una felicidad debemos aspirar a vivir en plenitud, y para eso tenemos que dejar de ver los factores externos, positivos o negativos, como lo más importante. Se puede disfrutar la felicidad momentánea que nos traen esos eventos externos, pero lo verdaderamente importante siempre será nuestra relación con nuestro ser, eso es lo que al final siempre perdura.

Y en cuanto al amar a los demás, me parece que el amor como sentimiento no se debe de basar en el dar y recibir, el amor solo debería consistir en el dar, punto.

No soy el mexicano más tradicional, en mi familia no acostumbramos a celebrar el día de muertos, pero aunque no tenga esa costumbre con mi familia, lo he llegado a celebrar en la escuela y me parece que esa festividad representa de una manera tan pura lo que es el amor, en ese día se conmemora y se ama con un toque más especial a aquellos que se han ido, no se espera que nuestros muertos regresen, ni que nos hagan algún tipo de milagro, solo les demostramos nuestro amor cocinándoles su comida favorita y decorando su altar de manera que represente sentimientos emotivos. Creo que ese tipo de amor, de solamente dar sin esperar recibir, es el que debemos de emplear con los vivos, porque cuando nos abrimos a amar nos amamos a nosotros, y viceversa.

A veces nos cuesta amar a ciertas personas, estamos tan acostumbrados a solamente amar a aquellos que nos tratan bien y a quienes nos muestran lealtad y compromiso. Regularmente esas personas suelen ser nuestra familia, nuestros amigos más cercanos, nuestra pareja; sin embargo, nos cuesta amar a aquellas personas que en su momento nos lastiman a través de acciones o palabras.

Me parece que un caso que representa el perdón y el amor de una manera muy significativa es el de Rais Bhuiyan. Raissudin Bhuiyan, musulmán y originario de Bangladés, sufrió de un intento de asesinato por parte del supremacista blanco Mark Stroman en 2001. Después de una larga recuperación por los daños físicos que sufrió por ser disparado en la cabeza con una escopeta, pudo continuar con sus estudios y su vida laboral.

 Nueve años después del intento de asesinato, Mark Stroman ya estaba en prisión y tenía fecha su muerte por inyección letal. “Inspirado por su fe, intentó por todos los medios legales frenar la ejecución de Stroman. Incluso, apeló la sentencia un día antes de que se llevara a cabo”. (Bustamante, 2017, parr. 20)

Lamentablemente, no se pudo dar vuelta atrás y llegaría el día de su ejecución, pocos minutos antes de que Mark Stroman muriera por inyección letal, Rais Bhuiyan pudo ponerse en contacto con un amigo de Mark para que pudieran intercambiar palabras. Rais solo habló unos segundos con él, solo le quería dejar en claro que él lo perdonaba.

Tiempo después, Rais dijo: “¿Por qué no me pudo preguntar si estaba asustado por lo que estaba pasando en el país al ser un inmigrante? ¿Por qué no me extendió esa mano de ayuda ese día? La respuesta es porque su corazón estaba lleno de odio e ignorancia. Como Stroman no me conocía, trató de matarme. Pero cuando me conoció, dijo que me amaba, que yo era su hermano”.

Casos como estos nos hacen darnos cuenta que el amar a los demás es amarse a uno mismo, dejando a un lado rencores, lamentos o esperar que la otra persona dé el primer paso.

Y tú, ¿sigues esperando a que alguien te ame para que te atrevas a amar y a perdonar?


Referencias

Bustamante, N. (2017, 14 marzo). El hombre que luchó para que perdonaran la vida de quien quiso matarlo. Recuperado 31 marzo, 2019, de https://www.eltiempo.com/vida/educacion/hombre-que-perdono-a-su-atacante-67366


Autor: Jesús Alejandro González Chávez es estudiante de segundo semestre en la Licenciatura en Administración de Empresas de CETYS Campus Mexicali.

 

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