Competentes para ser felices

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Hace dos semanas hablábamos de cómo ser competentes es una condición para crear comunidad y cuidar unos de otros. En esta colaboración queremos ver cómo podemos ser competentes para ser felices.

La felicidad es uno de los temas más importantes y más difíciles de abordar para los seres humanos. Todos tenemos una opinión acerca del significado de la felicidad, pero cuando nos detenemos a analizar dicha idea puede ser que nos topamos con más interrogantes que certezas.

Para empezar: ¿la felicidad es algo que nos produce algún agente externo, o es algo que producimos nosotros mismos?

Por nuestra forma de hablar, parecería que son las personas que están alrededor nuestro, o ciertos acontecimientos que vivimos, los que nos producen la felicidad. Podemos decirle a alguien: “me haces muy feliz”. O bien podemos reconocer: “estoy feliz de tener un nuevo celular (carro, trabajo, etc.)”. Da la impresión de que la felicidad nos llega de fuera.

De entre nuestros conocidos, seguramente los hay quienes viven contentos con poco, y quienes aunque tengan mucho no resultan tan felices. ¿Por qué esta diferencia?

Viktor Frankl, sobreviviente de un campo de concentración nazi y creador de la logoterapia dice: “comprendí cómo el hombre, desposeído de todo en este mundo, todavía puede conocer la felicidad si contempla al ser querido” (1991, p. 27). Y vaya que Frankl vivió varios años de su vida despojado de todo. Sigo citándolo: “Cuando el hombre se encuentra en una situación de total desolación, sin poder expresarse por medio de una acción positiva, cuando su único objetivo es limitarse a soportar los sufrimientos correctamente —con dignidad— ese hombre puede, en fin, realizarse en la amorosa contemplación de la imagen del ser querido” (1991, 27).

Si nos atenemos a lo que dice Frankl, la posibilidad de ser felices aún en condiciones de gran sufrimiento radica en nuestra capacidad para amar.

¿Qué tan competentes somos para amar? ¿En nuestra experiencia, reconocemos la relación causal que hay entre amar y ser felices?

 

Referencia:

Frankl, V. (1991). El hombre en busca de sentido. España: Herder.


Sobre el autor

cetys_brioEl Maestro José Luis Espinosa estudió Filosofía y Teología. Actualmente es Director de Formación Integral Universitaria, responsable de los programas Fortes, Impacto y Brío en el Sistema CETYS Universidad. Le interesa el desarrollo humano, la ética aplicada y la música clásica.

Contáctalo a través de joseluis.espinosa@cetys.mx

 

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